Hoy en la mañana platicando con mis alumnas, me di cuenta que sino cuidamos nuestra forma de se, pdemos llegar a ser como los maestros que más hemos odiado. No sé como es posible que una persona que se queja tanto de que un maestro deja mucha tarea se convierta en su copia fiel, lo digo porque hace unos pocos día una persona se estaba quejando sobre las malas mañas de una profesora por dejar mucha tarea ¡que si la maestra esta es muy X, que si es muy Y, que si no comprende que tenemos muchas otras materias y más!!
Per ahora mis alumnas me comentan que esta chica deja tareas de la noche a la mañana, ¡pobres de mis alumnas!!, no las dejan disfrutar de sus últims días en México. Parece ser que en sus sistema educativo las clases no son tan rigidas como acá en México y los sistemas de evaluación son otros.
No sé si sea verdad, pero el hecho de ver llorar a mis alumnas me parte el alma y más porque yo he sentido ese tipo de presión, así que trato de ponerme en lugar del otro, así como alumna que todavia soy, y darme cuenta que si me ponen mucha tarea me estreso y aún así no hago las cosas bien. Creo que debemos de tener un poco de pedagofía y planear bien las clases para dejar tareas y trabajos acorde a lo que hemos estado viendo, pero bueno cada quien su forma de enseñar.
aún así estoy en contra de muchas tareas a la vez, menos tarea de un día para otro. ¿Ustedes que opinan? ¿Es lógico pedir de un día para otro: una presentación, examen, ensayo y clases en la tarde cuando las alumnas se van del país al otro día?